Mátate Tete… de preferencia contra un poste

Mátate Tete… de preferencia contra un poste

“Respeto tu derecho a estar ebrio y conducir siempre y cuando no te estrelles contra la camioneta de mi esposa y de mi hija”

Los accidentes de tránsito cobran la vida de unos 15 mil mexicanos cada año; son la cuarta causa de muerte en el país y el principal motivo de orfandad a nivel nacional, señaló el especialista del Instituto de Geografía (IG) de la UNAM, Luis Chías Becerril. Por otra parte, datos de la ASE establecen que 7 de cada 10 accidentes automovilísticos se producen bajo estado de intoxicación etílica; de cada 10 personas que mueren en este tipo de accidentes 4 eran los conductores, 2 acompañantes y 4 estaban en el vehículo impactado ó en la vía pública.

Lo anterior se explica debido a que etanol es un depresor del sistema nervioso central. Al estar intoxicado el cerebro pierde la capacidad de controlar los movimientos oculares haciendo más difícil que una persona pueda establecer objetivo, distancia y volumen del vehículo que conduce. Un conductor a una velocidad de 60 km/hr debe mantener el automóvil en su carril, conducir (actividad psicomotriz – mover extremidades -) y prestar atención a lo que le rodea (memoria de trabajo) todas estas acciones se llevan a cabo al mismo tiempo.

El abuso en el consumo de alcohol ocasiona que el cerebro le dé preferencia a una de estas actividades lo que quintuplica las posibilidades de impacto accidental, es decir, existen más posibilidades de morir en un accidente automovilístico cuando se conduce en estado de ebriedad que jugando a la ruleta rusa. Al afectarse la corteza prefrontal, que es el área del cerebro que se encarga del automonitoreo, una persona que ha excedido el consumo de alcohol puede sentir que está en condiciones adecuadas para manejar un auto.

En el D.F. el programa Conduce sin Alcohol Navideño finalizó con la remisión de mil 902 conductores a juzgados cívicos. 1331 conductores hubiesen colisionado de no haber sido detenidos. Al respecto, estudios internacionales en esta materia reportan que los bebedores no alcohólicos conducen en estado de ebriedad en 3 ocasiones antes de participar en un accidente automovilístico y el 85% vuelve a manejar en este estado e los siguientes tres meses.

Se calman unos días, mientras se les pasa el susto, pero después vuelven a manejar bajo los efectos del alcohol. Con un pronóstico de vida a 5 años del 28%, lo que significa que el 72% muere por conducir ebrio en los siguientes 5 años.

!Elige vivir¡

Dr. Félix Aranday Cortés

El consumo de alcohol deteriora la inteligencia de los individuos

El consumo de alcohol deteriora la inteligencia de los individuos

“Entre mas tiempo, cantidad y frecuencia de alcohol consuma mas tarugo me pondré”

Son múltiples los estudios científicos que establecen el deterioro que provoca el alcohol al cerebro. Los reportes indican un elevado número de usuarios afectados, en los cuales se considera como factor preponderante la intensidad de consumo, el tiempo y los problemas de salud asociados. En base a estos factores las prevalencia de sujetos afectados oscila entre el 41 al 50% de las personas que beben según la muestra estudiada.

Al respecto, el consumo de alcohol se asocia a déficit en la capacidad visuoespacial, perceptual y motriz, así como alteración en los procesos de memoria, ejecución, abstracción y solución de problemas , Esto se manifiesta en un déficit paulatino en su capacidad laboral, dificultades de rendimiento escolar y en general el funcionamiento intelectual global.

Una de la hipótesis que explica este daño es la de la formación de compuestos derivados del etanol llamados acetaldehídos que reaccionan con diversas sustancias que se encuentran en el cerebro formando compuestos llamados aductos que dificultan la conducción neuronal.

En conclusión, los pacientes con trastorno por dependencia a etanol muestran alteraciones neuropsicológicas en la mayor parte de los estudios revisados.

La mayor parte de los reportes coinciden en mencionar alteraciones en la memoria , déficit en las habilidades de abstracción, resolución de problemas, funcionamiento perceptual motor complejo y el aprendizaje de nueva información funciones que se asocian con las regiones frontales y frontoparietotemporales las cuales son reversibles tras el tratamiento adecuado.

Dr. Félix Aranday Cortés

Terapia desapaciguante para el tratamiento de los trastornos adictivos.

Terapia desapaciguante para el tratamiento de los trastornos adictivos.

La terapia del apapacho y la sobadita de lomo hace de los adictos pacientes profesionales. Se requiere acotar su comportamiento y establecer paradojas personales para que modifiquen su conducta adictiva.

Más del 80% de los individuos que sufren adicciones fallan en su tratamiento ya que manifiestan alteraciones neurológicas que alteran la capacidad de insigth y presentan disminución de la conciencia de sí mismo lo que les impide evaluar la severidad de su trastorno.

Una revisión exhaustiva de literatura científica al respecto reporta alteraciones en:

a) La ínsula que contribuye a funciones como la interocepción, la conciencia de sí mismo y activa la apetencia incontrolable por las drogas.

b) El cíngulo anterior que contribuye a funciones como el automonitoreo, la capacidad de selección de lo que es conveniente para su organismo (lo que establece una seria desventaja en las personas que abusan de sustancias psicoactivas ya que por más daño que provoquen no dejarán de consumirlas).

c) El núcleo estriado dorsal que participa en la formación de hábitos.

El daño de estos circuitos neuronales interrumpe señales que habitualmente le indican la existencia de problemas en los seres humanos, por lo que sus conductas autodestructivas pueden llegar a no preocuparles en lo más mínimo.

Emocionalmente no comprenden las implicaciones de su situación y no establecen contacto con el daño que genera las consecuencias de dichas conductas. Cognitivamente el proceso de pensamiento, aprendizaje, reconocimiento y memoria está alterado por lo que son incapaces de aprender de las consecuencias del consumo de sustancias.

Para incrementar la eficacia del tratamiento de los trastornos afectivos es necesario identificar si existe presencia de estas lesiones. Posteriormente se busca la corrección farmacológica y se establece un tratamiento psicoterapéutico que consiste en asociar la emoción a la cognición, lo que en la mayor parte de los casos genera angustia, pues es complicado comprender el grado de daño que se han y han causado.

Una vez que el paciente abandona su zona de confort se sella el camino de regreso a ella a través de hábitos de vida, conciencia situacional y reconocimiento emocional, de sí mismos y del medio. Logrado esto último, se suspende el tratamiento farmacológico y en algunos casos el individuo puede acceder nuevamente al consumo de sustancias de una forma controlada.

La dificultad de este tipo de tratamiento es que las personas que consumen sustancias lo hacen por el placer que estas generan y muchas veces no toleran “la fase desapaciguadora” inicial del tratamiento. Bien decía mi abuela “no hay borracho que trague lumbre” ni codependiente que se lo permita.

Dr. Félix Aranday Cortés